El terremoto de magnitud 7.7 que sacudió Panamá el viernes causó al menos 27 heridos con lesiones leves, según el último balance de las autoridades. Más de 400 edificaciones quedaron afectadas, incluyendo escuelas, viviendas e iglesias. Alrededor de 300 personas fueron evacuadas, pero no se reportaron fallecidos ni personas desaparecidas.
El sismo se sintió en países vecinos como Costa Rica y Colombia. El Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) informó que no se registraron víctimas mortales ni desapariciones. El terremoto fue seguido por un centenar de réplicas, lo que generó preocupación entre la población.
Este sismo es el más fuerte en décadas en Panamá. Aunque no se han confirmado daños graves, las autoridades continúan evaluando la situación. La región ha experimentado actividad sísmica en el pasado, pero este evento fue uno de los más intensos. La comunidad sigue en alerta, mientras se realizan estudios para entender mejor la causa del sismo.

























