El sismo de magnitud 7,7 grados sacudió Panamá el 9 de octubre, con epicentro cerca de Tonosí. El movimiento telúrico fue sentido con intensidad en la península de Azuero y en la capital del país. Las autoridades regionales activaron la vigilancia para evaluar el impacto del evento.
Colombia respondió rápidamente al desastre, ofreciendo asistencia a Panamá. El presidente de Colombia, De la Espriella, destacó la solidaridad entre ambos países, señalando lazos históricos y de amistad. La Cancillería colombiana activó canales de emergencia para ciudadanos en la nación centroamericana.
El sismo ocurrió a las 12:56, a 39 kilómetros al norte-noroeste de Tonosí. Aunque no se reportaron víctimas fatales, se registraron daños en algunas zonas. La comunidad internacional sigue de cerca la situación, mientras las autoridades evalúan los efectos del sismo.
La región ha experimentado actividad sísmica en los últimos años, lo que ha generado preocupación entre los expertos. Este evento refuerza la necesidad de planes de contingencia y cooperación internacional en caso de emergencias naturales.


























