El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, visitó la zona de Penonomé, una de las más afectadas por el terremoto de magnitud 7,7. El mandatario se reunió con autoridades locales y supervisó los daños causados por el sismo. Durante la visita, Mulino destacó la gravedad del desastre y llamó a la población a mantener la calma.
El sismo, que ocurrió el 9 de octubre, provocó la caída de viviendas y generó miedo en la población. El presidente pidió a las autoridades que evalúen los daños y coordinen la ayuda a los afectados. En una declaración, Mulino dijo que el desastre es grande y que se requiere una respuesta rápida.
El terremoto fue seguido por réplicas que alcanzaron una magnitud de 6,1. Esto llevó a la evacuación de rascacielos en la capital. La presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, expresó su solidaridad con Panamá y ofreció asistencia. En Panamá, se instalará un hospital modular en Penonomé para atender a los heridos.
El sismo de 7,7 grados en la escala de Richter fue uno de los más fuertes en la región en años. Las autoridades han estado trabajando para garantizar la seguridad de los ciudadanos y proporcionar apoyo a las familias afectadas. La situación sigue siendo delicada, pero las medidas tomadas buscan minimizar el impacto del desastre.


























