El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que permite el uso temporal del diésel rojo en vehículos de carretera. Esta medida, que se aplica por primera vez en la historia del país, busca aliviar el impacto de los aumentos en el precio del diésel sobre transportistas y consumidores.

El diésel rojo, normalmente reservado para maquinaria agrícola y vehículos fuera de carretera, ahora podrá ser utilizado en camiones y automóviles en ciertas condiciones. La decisión fue anunciada en un comunicado oficial, en el que se explica que la flexibilización busca equilibrar la demanda y la disponibilidad del combustible en el mercado.

Esta medida se produce en un contexto de tensión en los precios del combustible, que han subido significativamente en los últimos meses. El gobierno argumenta que la flexibilización ayudará a evitar desabastecimiento y a mantener la movilidad en el país. Aunque no se especificaron plazos exactos para la vigencia de la orden, se espera que sea revisada en el futuro cercano.

La decisión refleja la presión sobre el gobierno para encontrar soluciones ante la crisis energética. Aunque no se mencionaron consecuencias inmediatas, la medida ha generado debate entre expertos y sectores económicos. La flexibilización del diésel rojo representa un cambio en la política energética de EE.UU. Que hasta ahora había mantenido una separación clara entre tipos de combustible.