Un terremoto de magnitud 7,7 grados en la escala de Richter sacudió la costa panameña el miércoles. El sismo, que ocurrió a las 17:45 hora local, causó 27 heridos y obligó a evacuar a 300 personas. Según el balance oficial, 142 viviendas, 188 centros educativos y 20 instalaciones sanitarias sufrieron daños.
El movimiento telúrico provocó un aumento del nivel del mar en la zona costera, lo que llevó a la evacuación de residentes hacia zonas elevadas. Las autoridades locales han iniciado una evaluación de los daños en los edificios y infraestructuras afectadas. No se han reportado muertes hasta ahora.
Este sismo es el más fuerte registrado en Panamá en los últimos años. El país ha sufrido otros movimientos telúricos menores en el pasado, pero ninguno con una magnitud comparable. La región costera de Panamá, especialmente en la provincia de Colón, es vulnerable a sismos debido a su ubicación en la zona de convergencia de placas tectónicas. Las autoridades han advertido a la población sobre la posibilidad de marejadas y otros fenómenos secundarios.
























