El aluvión que azotó Santiago de Chile el pasado viernes dejó más de mil personas evacuadas y causó daños en viviendas e infraestructura. El cónsul general del Perú en la capital chilena, Gonzalo Bonifaz, informó que se activaron protocolos de emergencia para trasladar a los afectados a zonas seguras.

El fenómeno meteorológico ocurrió en horas de la tarde, cuando fuertes lluvias provocaron desbordamientos en ríos y arroyos de la zona. Las autoridades locales declararon zona de catástrofe en algunas áreas, lo que permitió la movilización de recursos para atender la situación. Según fuentes oficiales, seis personas resultaron heridas, aunque no se han reportado muertes.

El Consulado peruano en Santiago respondió rápidamente a la emergencia, habilitando líneas de atención para recibir reportes de ciudadanos peruanos afectados. El cónsul Bonifaz destacó el trabajo conjunto entre ambas naciones para garantizar la seguridad de los peruanos en la región.

Este aluvión se suma a una serie de eventos climáticos extremos registrados en la zona en los últimos meses. Expertos señalan que el aumento de la frecuencia de lluvias intensas podría estar relacionado con cambios en los patrones climáticos regionales.

La situación ha generado preocupación en la comunidad internacional, especialmente en países vecinos como Perú y Bolivia, que comparten fronteras con Chile. Las autoridades chilenas han prometido realizar una evaluación completa del daño y presentar un informe detallado en los próximos días.