El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, solicitó a la Corte Suprema que ordene al estado de California anular 20.000 votos enviados por correo, según el Departamento de Justicia. El gobierno federal alega que estas papeletas fueron enviadas por personas que no son ciudadanos estadounidenses. La solicitud fue presentada como un recurso de emergencia después de que dos tribunales rechazaron previamente la petición.

El Departamento de Justicia sostiene que los votos por correo fueron emitidos por individuos no autorizados, lo que podría afectar el resultado de las elecciones. La administración republicana argumenta que estas papeletas no cumplen con los requisitos legales para ser contabilizadas. La Corte Suprema deberá decidir si acepta el recurso y si ordena la anulación de los votos antes de que se celebren las elecciones.

Esta acción forma parte de un esfuerzo más amplio del gobierno de Trump para influir en el conteo de votos. Aunque el presidente ha destacado la importancia de las elecciones legislativas, ha expresado interés en postularse nuevamente en 2028, aunque reconoce que la Constitución lo impide. La situación refleja una tensión entre la administración federal y los estados en temas de elecciones, con un impacto potencial en el proceso democrático.