El gobierno ecuatoriano declaró este lunes un estado de emergencia en el cantón de Santa Cruz, en las Islas Galápagos, debido a las inundaciones causadas por lluvias intensas vinculadas al fenómeno climático El Niño. La decisión se tomó tras reportes de daños materiales y riesgos para la población local.
Las autoridades informaron que siete personas fallecieron y más de 39 mil personas resultaron afectadas por las crecidas. Tres personas permanecen heridas. Las lluvias, que se intensificaron en la región, provocaron desbordamientos de ríos y deslizamientos de tierra. En la misma zona, se suspendieron las clases presenciales en todas las instituciones educativas del municipio.
En el norte del país, el fenómeno El Niño también generó preocupación. En la provincia de Caravelí, entre 20 mil y 25 mil agricultores están expuestos a riesgos por la afectación de 10 cuencas hidrográficas. El alcalde provincial, Roberto Soto, señaló que aún se realizan trabajos de prevención para proteger las zonas productivas.
En la región de Huancayo, Piura, Chiclayo y Trujillo, se iniciaron trabajos preventivos en centros juveniles para reducir los riesgos ante posibles inundaciones. Estas medidas buscan minimizar el impacto del fenómeno en comunidades vulnerables.
El Niño, un patrón climático que se caracteriza por el calentamiento anómalo del océano Pacífico, ha causado condiciones climáticas extremas en varios países de América del Sur. Esta situación se suma a la sequía que afecta otras regiones, lo que ha generado una crisis hídrica y agrícola en múltiples zonas.
La coordinación entre las autoridades locales y nacionales continúa para brindar apoyo a las comunidades afectadas, incluyendo la distribución de ayuda y la evaluación de daños. Se espera que las condiciones mejoren en las próximas semanas, aunque el fenómeno sigue siendo un riesgo significativo para la región.
























