El New York Times informó que Donald Trump y sus asesores ayudaron a Flávio Bolsonaro y a su familia a llegar a Estados Unidos tras su derrota electoral en Brasil. A pesar de una orden judicial que prohibía su salida del país, Estados Unidos concedió un estatus migratorio temporal a Bolsonaro y podría acelerar su residencia permanente. La información fue revelada por fuentes cercanas al gobierno estadounidense.
La medida se produce tras las elecciones presidenciales brasileñas, en las que Lula da Silva ganó la presidencia. Trump, quien no reconoció los resultados, criticó duramente la victoria de Lula, calificándola de "desgracia". Aunque no se mencionó directamente su participación en el caso de Bolsonaro, su alianza con el exlíder brasileño ha sido objeto de análisis.
Investigaciones periodísticas indican que el asesor presidencial argentino Santiago Caputo habría supervisado el operativo para la salida de Bolsonaro desde Puerto Iguazú. Organismos de inteligencia y la Migración podrían haber participado en el traslado. Legisladores opositores argentinos han pedido explicaciones al gobierno por su presunta intervención.
La situación refleja la compleja relación entre líderes políticos de diferentes países y la influencia de Estados Unidos en asuntos internos de otros países. La ayuda a Bolsonaro, aunque no confirmada, podría tener implicaciones diplomáticas y legales. La comunidad internacional sigue de cerca los movimientos de figuras políticas tras elecciones críticas.















