Flávio Bolsonaro, hijo del ex-presidente brasileño Jair Bolsonaro, abandonó el país y se dirigió a Estados Unidos tras perder las elecciones presidenciales frente a Luiz Inácio Lula da Silva. La noticia surgió tras informes de medios brasileños que indicaban su salida del país. Lula, quien ganó las elecciones, criticó la decisión de Flávio y lo calificó como "vergonzosa".

El presidente brasileño afirmó que "quien sale escondido de su país, debe alguna cosa", aludiendo a la presunta evasión de responsabilidades. Lula también destacó que Flávio, quien era senador, se retiró del país en medio de investigaciones judiciales. Aunque no confirmó directamente la salida de Flávio, lo acusó de actuar de manera "descarada".

Según fuentes estadounidenses, la administración de Donald Trump otorgará visas a Flávio y a su familia, permitiéndoles ingresar a Estados Unidos. Esta medida se da en el contexto de la derrota de Flávio en las elecciones y de la presión sobre su familia por parte de las autoridades brasileñas.

La fuga de Flávio se produce en un momento de tensión política en Brasil, donde el clan Bolsonaro ha enfrentado críticas por su comportamiento durante las elecciones. Lula, quien lidera el Partido de los Trabajadores, ha llamado a la justicia y a la transparencia en el proceso electoral. La situación refleja la polarización política en el país y la reacción del gobierno actual ante las acciones de la oposición.