Flávio Bolsonaro, senador brasileño, abandonó el país tras las elecciones presidenciales del 25 de octubre de 2026. Su salida no autorizada se produjo días después de que la Policía Federal brasileña anulara sus pasaportes en una investigación sobre blanqueo de capitales. Bolsonaro cruzó la frontera con Argentina, donde fue confirmado por las autoridades migratorias. Luego tomó un avión privado hacia Ecuador, en camino a Estados Unidos.
El gobierno de Donald Trump anunció visados para Bolsonaro y su familia. Según fuentes argentinas, el senador llegó a la provincia de Misiones y luego prosiguió su viaje. La administración estadounidense habría facilitado su entrada, a pesar de las órdenes judiciales en Brasil que lo mantenían en el país. Bolsonaro, quien perdió las elecciones, dejó Brasil apenas dos días después del balotaje.
La huida de Bolsonaro se produce bajo presión judicial. El Tribunal Supremo brasileño había ordenado la entrega de su pasaporte. A pesar de ello, Bolsonaro escapó con su esposa y sus dos hijas. Argentina confirmó su paso por el país, mientras que autoridades estadounidenses lo recibieron. La situación refleja la tensión entre el poder político y las instituciones judiciales en Brasil.


















