La presidenta del Perú, Keiko Fujimori, concluyó su tercer día de visita a El Salvador, donde analizó las estrategias del presidente Nayib Bukele para abordar la violencia. Durante su estancia, Fujimori destacó el progreso en las negociaciones de un tratado de libre comercio (TLC) entre ambos países, con 14 de 19 capítulos ya resueltos.

En conversaciones con funcionarios salvadoreños, Fujimori expresó interés en replicar en Perú algunas medidas adoptadas por Bukele, aunque el mandatario salvadoreño negó que estas sean aplicables en el país andino. A su vez, Fujimori reafirmó su confianza en el primer ministro peruano, Luis Galarreta, descartando rumores sobre su posible salida del gabinete.

La visita se enmarca en un contexto de creciente inseguridad en Perú, donde se registraron 156 homicidios en octubre. Las regiones de Lima, el Callao y el norte concentran la mayor parte de los casos, según datos oficiales. Analistas alertan sobre un posible aumento de la violencia debido al subregistro de casos.

Fujimori también se reunió con diputados peruanos, entre ellos Roxana Rocha, quien pidió información sobre la construcción de nuevas cárceles. La presidenta respondió que la visita busca evaluar políticas públicas, aunque no se comprometió con proyectos concretos.

La misión de Fujimori incluye reuniones con líderes políticos y funcionarios, con el objetivo de fortalecer la relación bilateral y explorar oportunidades de cooperación. La visita se prolongó más de una semana, con actividades en diferentes ciudades salvadoreñas.