El presidente de Paraguay, Santiago Peña, fue destituido este viernes por el Senado tras un juicio político que lo declaró culpable de mal desempeño de funciones. La decisión fue tomada con 44 votos a favor, en ausencia del mandatario, quien no asistió a la sesión. La causa principal del proceso fue el escándalo del Banco Ueno, cuyo cierre dejó a casi la mitad de la población sin acceso a sus ahorros.

Los diputados acusan al presidente de un desfalco de 1 200 millones de dólares, lo que generó una crisis política y financiera en el país. El juicio político fue aprobado por la Cámara de Diputados por unanimidad, y el Senado lo llevó a cabo en la semana siguiente. La investigación sobre el colapso del Banco Ueno se amplió, mientras que el presidente se mantuvo alejado del proceso, representado por sus abogados.

El escándalo de Ueno Bank, que involucra un fraude financiero masivo, ha generado protestas en las calles de Paraguay. Manifestantes sostienen billetes falsos con la imagen del presidente durante las marchas, exigiendo responsabilidades y reformas. La situación ha debilitado el apoyo político de Peña, que enfrenta una pérdida de confianza en el Congreso.

El juicio político marcó el fin del mandato de Peña, quien se convierte en el primer presidente paraguayo en ser destituido en la historia reciente del país. La crisis ha revelado grietas en el sistema financiero y político, con llamados a una auditoría completa y a nuevas medidas para evitar futuros desastres similares.