El presidente de Paraguay, Santiago Peña, deberá defenderse en un juicio político tras que el Congreso rechazara su renuncia. Peña había solicitado más tiempo para preparar su defensa, pero el Senado no aceptó la prórroga y le exigió presentar su caso directamente. El proceso judicial se inicia en el Senado, donde se espera una votación unánime para su posible destitución.
El presidente sigue en el cargo pese al rechazo de su renuncia. El Congreso, que debía aprobar su salida, no aceptó la propuesta, lo que mantiene a Peña en la presidencia. Mientras tanto, el Senado avanza con el juicio político, que podría dejarlo sin fuero constitucional. El titular de la Cámara de Senadores, Basilio “Bachi” Núñez, confirmó que cuentan con los votos necesarios para su destitución.
La situación se agrava tras el colapso del banco Ueno Bank, que congeló ahorros y fondos públicos. El ex presidente del Congreso considera que la renuncia de Peña y su vicepresidente debe ser aceptada, lo que generó tensión política. El ambiente es tenso y la prolongación del proceso podría desencadenar nuevas protestas ciudadanas. Peña sigue en la presidencia, pero su futuro político se encuentra en manos del Senado.


















