El presidente de Paraguay, Santiago Peña, anunció su renuncia este jueves tras ser incluido en una investigación penal por su vinculación con el banco digital Ueno Bank. La Fiscalía anunció que el exmandatario, quien dejó su cargo en la mañana del jueves, será investigado junto con otros exfuncionarios por tres causas penales relacionadas con el caso. La decisión de renunciar surgió tras una crisis política que involucró un juicio político en el Congreso, que no logró aceptar su salida.

El caso Ueno Bank, que era considerado un hito de modernización financiera en Paraguay, se desató cuando el Banco Central intervino la entidad tras denuncias de irregularidades. La situación escaló cuando se reveló que el presidente tenía estrechos vínculos con la empresa. A pesar de las presiones, Peña aseguró que se mantendría en el país y se defendería ante el Congreso. Sin embargo, el juicio político fue confirmado por el Parlamento, que rechazó la renuncia y decidió proseguir con el proceso.

La crisis política se intensificó cuando el Congreso perdió quórum al retirarse legisladores oficialistas, lo que llevó a la renuncia del mandatario. Aunque Peña prometió colaborar con las investigaciones, el gobierno negó rumores de fuga y destacó su compromiso con el país. El caso Ueno Bank, que comenzó con denuncias sobre microcréditos, se transformó en un escándalo que abrumó al gobierno y generó una crisis institucional. La investigación penal incluye a varios exfuncionarios y podría tener implicaciones profundas para la política paraguaya.