El presidente de Paraguay, Santiago Peña, entregó su carta de renuncia al Congreso este jueves, poco antes de ser sometido a un juicio político. La decisión se tomó en medio de una crisis financiera desencadenada por la intervención del banco digital Ueno Bank, que dejó sin acceso a sus cuentas a 2,9 millones de clientes. La Cámara de Diputados aprobó el juicio político por unanimidad, aunque el Senado aún no se ha pronunciado.

La sesión conjunta del Congreso para resolver la renuncia de Peña se levantó este jueves por falta de quorum. A pesar de ello, el mandatario permanece formalmente en el cargo hasta que se resuelva el juicio político. La carta de renuncia, de dos páginas, no menciona directamente a Ueno Bank ni al juicio político, aunque el contexto sugiere una relación directa.

La crisis de Ueno Bank comenzó cuando el Banco Central de Paraguay declaró al banco sin suficiente solvencia, lo que provocó su cierre. Esta medida generó una gran inquietud entre los ciudadanos, especialmente entre los ahorristas. El partido del presidente, el Partido Colorado, apoyó el juicio político, lo que refleja la gravedad de la situación.

La renuncia de Peña se produce en un contexto de tensión política y económica. El gobierno ha estado bajo presión por la gestión de la crisis bancaria y la falta de respuestas claras a las demandas de los afectados. Aunque el presidente ha pedido proteger a los ahorristas, la situación sigue siendo delicada. La resolución del juicio político y la estabilidad financiera del país dependerán de las decisiones que se tomen en los próximos días.