Los demócratas han recuperado el control del Senado de Estados Unidos tras una jornada electoral marcada por importantes victorias en estados clave. La victoria de Sherrod Brown en Ohio, un estado considerado tradicionalmente republicano, representa un revés significativo para los republicanos y la Casa Blanca. Este escaño, anteriormente ocupado por JD Vance antes de asumir la vicepresidencia, cambia de manos en manos de un demócrata.
Además de Ohio, los demócratas han logrado victorias en Texas, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Kansas, donde se apoderaron de escaños republicanos. Estas victorias consolidan la mayoría demócrata en el Senado, con 51 escaños asegurados. La noche electoral ha sido amarga para Donald Trump, cuya campaña enfrenta una derrota casi total en el Senado, mientras que los republicanos ven cómo se desmoronan sus expectativas de mantener el control de la cámara.
Florida se mantiene fiel a los republicanos, siendo casi el único dato positivo para la derecha en esta jornada. Sin embargo, el balance general favorece claramente a los demócratas, que ahora controlan ambas cámaras del Congreso. Esta situación marca un cambio importante en el poder político de Estados Unidos, con implicaciones para las políticas nacionales en los próximos años.





















