El presidente paraguayo Santiago Peña enfrenta un juicio político que avanza tras el colapso del Banco Ueno, que congeló los ahorros de más de tres millones de clientes. La renuncia de Peña, anunciada en octubre, ha generado una crisis política y financiera en el país. El Banco Central intervino para controlar la situación, lo que provocó detenciones y una investigación penal.
El juicio político contra Peña se desarrolla en un contexto de desconfianza en las instituciones. La Fiscalía incautó bienes de Miguel Vázquez, principal accionista del Grupo Vázquez, dueño de Ueno Bank. Se incautaron nueve vehículos de alta gama, un yate italiano y dos aeronaves. La investigación busca esclarecer la relación entre el poder político y el económico, acusado de colusión.
La situación ha sido criticada por líderes internacionales. La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum destacó la importancia de separar poderes político y económico, aludiendo al caso de Peña. En Paraguay, el Senado rechazó una prórroga solicitada por Peña para preparar su defensa. Fue convocado a comparecer este viernes para enfrentar el juicio.
La crisis ha generado protestas en Asunción, con manifestaciones que exigen transparencia y responsabilidad. La falta de claridad sobre quién gobierna en el país mientras se desarrolla el juicio ha agravado la inestabilidad. La situación refleja una tensión entre el poder ejecutivo y las instituciones independientes, poniendo en tela de juicio la estabilidad política del país.












