Los conductores de Lima están usando una técnica poco común para atravesar zonas inundadas: retroceder en lugar de avanzar. Esta práctica, que circula entre los usuarios de vehículos, se basa en la idea de que, al moverse en reversa, el conductor podría evitar el contacto directo con el agua, reduciendo así el riesgo de arrancar el motor o dañar el vehículo.
La recomendación surgió tras la intensa lluvia que azotó la capital peruana, causando inundaciones en varias calles. Según fuentes locales, algunos conductores han optado por esta estrategia para cruzar tramos con agua acumulada, aunque no todos los fabricantes de automóviles la respaldan.
Los expertos en seguridad vial han señalado que esta práctica no es recomendable, ya que puede generar situaciones peligrosas, especialmente si el agua está contaminada o si hay objetos flotantes en la superficie. Además, el movimiento en reversa puede dificultar la visión del conductor y aumentar el riesgo de accidentes.
Esta situación se suma a una serie de alertas emitidas por autoridades locales sobre la importancia de evitar las zonas inundadas y seguir las recomendaciones oficiales para garantizar la seguridad vial. La comunidad sigue evaluando las mejores prácticas para enfrentar las condiciones climáticas adversas.

























