El presidente de Paraguay, Santiago Peña, fue destituido y detenido en arresto domiciliario por el Senado del país tras ser declarado culpable en un juicio político. La decisión se tomó con los votos de los 44 legisladores presentes, acusando al expresidente de mal desempeño de funciones relacionado con los vínculos del gobierno con el Banco Ueno. La Fiscalía investiga estas presuntas conexiones, que se han convertido en el epicentro de la crisis financiera que afecta al país.
La crisis se desencadenó con el cierre del Banco Ueno, el banco digital más masivo de Paraguay. Este cese dejó a más de la mitad de la población sin acceso a sus fondos, generando protestas generalizadas y poniendo en evidencia la relación entre el poder político y el sistema financiero. La situación derivó en la renuncia del mandatario Santiago Peña, quien se retiró para evitar el juicio político, que podría haberle quitado sus fueros si se confirmara su responsabilidad en el caso.
El Senado, en una decisión unánime, no solo destituyó a Peña, sino que también detuvo a Carlos Carvallo Spalding, exdirector del Banco Central de Paraguay. Este último renunció días antes del cierre del banco, lo que generó más desconfianza en el sistema financiero paraguayo. La Fiscalía continúa investigando los vínculos entre el expresidente y la entidad bancaria, mientras el nuevo presidente, Pedro Alliana, asume la presidencia en un contexto de inestabilidad política y financiera.














