El ex presidente paraguayo Santiago Peña fue detenido por la policía en su residencia de Asunción, horas después de ser destituido por el Senado. La medida judicial se aplicó tras una orden de la Fiscalía, que lo acusa de lesión de confianza por su relación con el colapso del banco Ueno Bank. La decisión del Senado lo dejó sin fueros, lo que permitió la intervención policial.
La crisis financiera de Ueno Bank afectó a casi tres millones de clientes, quienes no pudieron acceder a sus ahorros. El banco, vinculado al gobierno anterior, fue cerrado en medio de una investigación sobre malversación de fondos. Santiago Peña, quien gobernó entre 2023 y 2025, fue acusado en ausencia de participar en el caso.
La destitución del ex mandatario fue un hito en la política paraguaya, marcando el fin de un periodo marcado por tensiones económicas y una crisis de confianza en las instituciones. El Senado, con mayoría de oposición, decidió actuar tras una serie de presiones por la situación del banco. La Fiscalía, por su parte, inició una investigación para esclarecer los movimientos de fondos públicos relacionados con el caso.
El nuevo presidente, Pedro Alliana, asumió el cargo el viernes en una ceremonia en el Congreso. Prometió restablecer la confianza en las instituciones y compensar a las víctimas del cierre del banco. La transición de poder se produjo en un contexto de inestabilidad política, con el ex presidente aún bajo custodia en su domicilio. La situación sigue siendo objeto de observación por parte de las autoridades y la sociedad paraguaya.

















