La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, ha destituido a su canciller, Manuel Tovar, tras descubrir que no le había informado sobre una reunión de seguridad en Nueva York en la que participó Donald Trump. La reunión, organizada por el líder estadounidense, abordaba temas relacionados con el Escudo de las Américas, un programa de defensa regional. La falta de comunicación entre el canciller y la presidenta ha generado críticas internas y ha puesto de relieve la importancia de la transparencia en la gestión de asuntos diplomáticos.

La decisión de destituir a Tovar refleja la tensión entre la necesidad de mantener relaciones estrechas con Estados Unidos y la responsabilidad de informar adecuadamente a la autoridad máxima del país. Mientras tanto, en Estados Unidos, Trump ha mantenido reuniones con líderes internacionales, incluido el presidente chino, Xi Jinping, en la Casa Blanca, para abordar temas como el comercio y la tecnología. Estas interacciones destacan el rol de Trump en la política internacional, aunque su estilo de gobierno sigue generando controversia en varios países.