El presidente chino, Xi Jinping, visitó Washington para mantener conversaciones con su homólogo estadounidense, Donald Trump, en un contexto de tensión y cooperación paralela. Durante la reunión en la Casa Blanca, ambos líderes abordaron temas clave como el control de la inteligencia artificial y la evolución de las relaciones comerciales. Xi Jinping destacó la necesidad de mantener la IA bajo "control humano", un tema que ha sido recurrente en discursos recientes sobre la regulación tecnológica global.

En otro punto, el mandatario chino pidió a Estados Unidos "prudencia" sobre la cuestión de Taiwán, un asunto sensible en la geopolítica asiática. Aunque no se mencionó directamente, la visita también incluyó discusiones sobre el fortalecimiento de la cooperación entre ambos países, con un acuerdo para extender la tregua comercial hasta enero de 2027. Las conversaciones también abordaron temas de seguridad y tecnología, con un enfoque en evitar conflictos y mantener la estabilidad regional.

La visita de Xi Jinping a Washington refleja un equilibrio entre la tensión persistente y la búsqueda de puntos en común. Aunque las relaciones entre EE.UU. Y China siguen siendo complejas, la interacción entre los líderes muestra un intento de mantener la cooperación en áreas estratégicas, incluso en medio de desacuerdos.