Trump calificó su reunión con el presidente chino, Xi Jinping, en la Casa Blanca como «gran reunión», en un contexto de tensiones entre Estados Unidos y China. El encuentro, que tuvo lugar en la Casa Blanca, fue descrito por Trump como «muy productiva» y anticipó «cosas extraordinarias» tras el intercambio. Aunque no se anunciaron acuerdos concretos, ambos líderes destacaron su coincidencia sobre temas como la «superinteligencia».
Durante la reunión, Trump advirtió a Xi sobre la postura de China hacia Irán, considerando que el apoyo a Teherán es inaceptable. Por su parte, Xi afirmó que alcanzaron un entendimiento común en múltiples asuntos, aunque no se especificaron detalles. La visita de Xi a Washington fue esperada, pero se destacó que las fotos superaron a los acuerdos.
Los líderes empresariales del sector tecnológico, como Elon Musk y Mark Zuckerberg, también participaron en la reunión, sentándose junto a los presidentes. A pesar de la tensión entre los dos países, ambos líderes mantuvieron un diálogo abierto, aunque las expectativas sobre resultados concretos no se cumplieron.


























