El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció una cena de Estado en la Casa Blanca para recibir a su homólogo chino, Xi Jinping. Durante el encuentro, Trump regaló a Xi una estatua de un águila calva, símbolo nacional de Estados Unidos. La ceremonia tuvo lugar en un contexto de tensión geopolítica, con Cuba rechazando las críticas del mandatario estadounidense y manteniendo una postura firme ante las relaciones con Washington.
Mientras Trump y Xi discutían temas como comercio, tecnología y relaciones con Taiwán, líderes tecnológicos asistieron a la cena. Xi pidió a Trump que se mantenga firme contra la independencia de Taiwán, un tema sensible en las relaciones entre ambos países. Aunque no se confirmó un acuerdo concreto, ambas naciones acordaron reforzar su cooperación bilateral.
En paralelo, el gobierno cubano rechazó las ofensas de Trump durante la reunión en la ONU. Un canal de televisión alternativo cubano elogió la postura de la isla frente a las críticas del presidente norteamericano. Mientras tanto, Trump continuó con sus comentarios polémicos, incluyendo una broma sobre el ex presidente Joe Biden, que fue capturada en video durante la visita.
La reunión entre Trump y Xi se desarrolló en un clima de expectativa, con ambos líderes buscando equilibrar intereses nacionales y mantener una relación diplomática compleja.

























