Trump anunció un alto el fuego energético entre Rusia y Ucrania, una propuesta que ha generado confusión en Kiev y silencio en Moscú. El presidente estadounidense pidió a Ucrania reemplazar a Zelensky, lo que ha reavivado las dudas sobre su estrategia en la guerra. Zelenski respondió exigiendo 60 días de tregua para celebrar elecciones, condicionando la celebración a un alto el fuego total.
El acuerdo propuesto por Trump incluye presiones sobre Zelensky y facilita las exportaciones de diésel ruso, según fuentes. La jefa de la diplomacia europea, Kallas, advirtió que Bruselas no ha confirmado que Moscú respete el acuerdo. Además, anunció nuevas sanciones contra Rusia. Kallas criticó la propuesta de Trump, señalando que la tregua energética beneficia a Moscú y no a Kiev.
La propuesta de Trump ha sido rechazada por Kiev, que denunció nuevos ataques rusos contra centrales eléctricas, causando cortes de suministro. EE.UU. Amenazó con cortar inteligencia y armas a Ucrania si continúan los ataques a instalaciones energéticas rusas. Zelenski insistió en que la tregua debe garantizar la seguridad de los votantes, lo que refleja la complejidad de la situación política y militar en Ucrania.
La guerra en Ucrania ha sido un tema central en las relaciones internacionales, con Estados Unidos y la UE buscando soluciones que equilibren la seguridad ucraniana con las presiones políticas. La propuesta de Trump representa un giro inesperado en la estrategia estadounidense, pero su impacto sigue siendo incierto.


























