El primer ministro israelí Benjamín Netanyahu ha obtenido la victoria en las elecciones parlamentarias del país, según los primeros resultados parciales, pero el bloque opositor le ha superado en número de escaños, según los sondeos preliminares. Netanyahu, candidato del partido Likud, lidera el recuento con el 28% de los votos escrutados, seguido por el partido Yashar! Y Juntos.

Netanyahu ha insistido en su apuesta por un gobierno sin participación de los partidos árabes y antisionistas, pese a la posibilidad de una coalición de gobierno. En una declaración pública, ha afirmado que la derecha política tiene una "mayoría decisiva" para gobernar, reforzando su postura en favor de una coalición conservadora.

Los primeros datos del conteo muestran que, aunque el Likud se mantiene como la fuerza más votada, el bloque opositor ha logrado más escaños, lo que podría complicar la formación de un gobierno estable. Los sondeos indican que el partido Yashar! Ha obtenido un número significativo de escaños, lo que podría dar a la oposición una voz más fuerte en el parlamento.

Las elecciones, celebradas en un contexto de tensión política y social, han generado expectativas altas. Netanyahu ha defendido las operaciones militares de su gobierno y ha anunciado su intención de continuar colaborando con Estados Unidos, especialmente con Donald Trump, en temas relacionados con Irán.

Este resultado refleja la complejidad del sistema político israelí, donde la formación de gobiernos requiere negociaciones entre múltiples partidos. Aunque Netanyahu ha ganado en votos, la falta de una mayoría absoluta sugiere que su gobierno podría depender de alianzas con otros partidos, lo que podría generar desafíos políticos en el futuro cercano.