Un choque entre dos trenes en la zona de Toledo, España, el 28 de octubre, ha dejado al menos 68 muertos y más de 100 heridos. El incidente ocurrió en la línea ferroviaria de alta velocidad que conecta Madrid con Andalucía, entre los pueblos de Mora, Orgaz y Urda. El presidente del país, Pedro Sánchez, anunció tres días de luto nacional y prometió una investigación para determinar si hubo negligencias o errores en el sistema de seguridad.
Según informes preliminares, el accidente se habría producido debido a una caída del sistema de seguridad, combinada con una orden errónea y la omisión de protocolos. Una superviviente describió el momento del choque como una explosión de fuerza, con personas lanzadas al aire y heridas graves. Las cadenas de televisión cancelaron emisiones normales para cubrir la tragedia en directo.
Este choque es el más grave en la historia ferroviaria española, superando incluso el accidente de 1944 en Urda, que dejó 100 muertos. La reacción del público ha sido de consternación, rabia y demanda de responsabilidades. Protestas y pancartas exigen la dimisión de responsables, mientras que Perú expresó su consternación ante el suceso. La investigación continúa para esclarecer los hechos y establecer responsabilidades.






















