Brasil celebra este domingo la primera vuelta de su elección presidencial, con más de 158 millones de ciudadanos convocados a las urnas. El candidato izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva y el ultraderechista Flávio Bolsonaro son los principales contendientes. La elección define no solo el futuro del país, sino también el equilibrio de poder en la región ante la presión de Estados Unidos.

Lula, candidato a la reelección, ha mantenido una campaña activa, visitando la Avenida Paulista en São Paulo y liderando caravanas en Río de Janeiro. Bolsonaro, por su parte, ha destacado su postura conservadora y su crítica a las políticas de Lula. Según encuestas recientes, Lula aventaja ligeramente a Bolsonaro, aunque la ventaja se ha reducido en las últimas semanas. Ambos candidatos son considerados favoritos para encabezar la contienda.

La elección se desarrolla en un contexto de polarización política y desafíos internos. La campaña ha sido marcada por discusiones sobre política exterior, seguridad y la distribución de recursos. La victoria de Lula podría redefinir la dirección del país, mientras que la elección de Bolsonaro podría intensificar la tendencia conservadora en América Latina. La primera vuelta determinará quién pasará a la segunda ronda, donde se decidirá el próximo presidente de Brasil.