La delegación iraní en la Asamblea de las Naciones Unidas negó este jueves que hubiera sido ordenada por Estados Unidos para abandonar la sede en Nueva York tras la falta de avances en las negociaciones entre ambos países, según informaron medios estadounidenses. La negación fue hecha por funcionarios iraníes que rechazaron las acusaciones de que Washington hubiera instruido su salida.

Mientras tanto, Japón instó a Irán a mostrar flexibilidad en sus contactos con Estados Unidos para reabrir la vía diplomática y desbloquear la navegación en el estrecho de Ormuz y el estrecho de Bab el Mandeb. Tokio considera que una postura más abierta por parte de Teherán podría ayudar a reducir las tensiones y garantizar la seguridad marítima en regiones clave.

En otro frente, Brasil y Estados Unidos retomaron el diálogo presencial sobre la reducción de aranceles impuestos en julio. Aunque el encuentro en Milwaukee no logró avances significativos, ambos gobiernos se comprometieron a continuar las negociaciones. La próxima propuesta de Washington será clave para resolver el impasse comercial.

La situación entre Estados Unidos e Irán sigue siendo tensa, con ambos países buscando caminos para mejorar las relaciones, aunque sin resultados concretos hasta ahora. Mientras, otros temas como el comercio y la seguridad marítima siguen siendo puntos de discusión en el escenario internacional.