El presidente estadounidense, Donald Trump, se reunió este jueves con su homólogo chino, Xi Jinping, en la Casa Blanca. La cita, la segunda entre ambos mandatarios este año, se enmarca en un contexto de tensión geopolítica y cooperación tecnológica. El Ministerio de Defensa chino advirtió previamente que la cuestión de Taiwán es "el asunto más importante" en la relación entre ambos países, instando a Washington a actuar con "máxima prudencia".

Durante la reunión, ambos líderes abordaron temas como la seguridad regional y el desarrollo de la inteligencia artificial. Aunque Estados Unidos y China compiten por la supremacía tecnológica, las grandes empresas han propuesto ralentizar el avance del sector por riesgos de seguridad y falta de regulación. Trump sugirió que ni Washington ni Pekín frenarán el desarrollo de la IA, lo que refleja una postura de competencia sostenida.

La visita de Xi Jinping a Washington incluyó una ceremonia oficial, una cena con empresarios y representantes tecnológicos, y fue acompañada por honores militares y un desfile aéreo. La cuestión de Taiwán sigue siendo un punto crítico en las conversaciones, con China insistiendo en su "sueño de reunificación". Mientras tanto, la tensión persiste en el escenario internacional, con múltiples intereses en juego.