El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, denunció durante su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que Gaza es «el mayor cementerio infantil del mundo». Esta declaración se enmarca en un contexto de creciente tensión en la región, con múltiples informes sobre la situación humanitaria en la Franja de Gaza. Por su parte, Emmanuel Macron, presidente de Francia, también se expresó durante la misma sesión, instando a la comunidad internacional a no rendirse al pesimismo y a defender el multilateralismo.

Macron criticó la diplomacia estadounidense en Gaza, calificándola como un «espectáculo vergonzoso». Esta crítica se dio en el mismo escenario donde el ex presidente Donald Trump había celebrado su plan de paz para Gaza como un triunfo diplomático. Aunque las posturas de los líderes difieren, ambos coinciden en la necesidad de una respuesta más firme y solidaria frente a la crisis en la región. La ONU sigue siendo un espacio clave para abordar estos temas, aunque su eficacia sigue siendo cuestionada por múltiples actores internacionales.