Donald Trump acusó a México de ser "el epicentro" del narcotráfico durante un discurso ante la ONU, exigiendo al gobierno mexicano que "recupere el control" de su territorio. En una intervención marcada por su estilo característico, el ex presidente estadounidense señaló que los cárteles controlan gran parte del país, una afirmación que ha sido repetida en varias ocasiones durante su mandato. En la misma sesión, Trump también criticó la influencia extranjera en América Latina, un tema que ha sido parte de su discurso político durante años.
Durante el mismo evento, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva criticó la injerencia extranjera, un contraste con la postura de Trump. Aunque Lula no mencionó directamente a Estados Unidos, su crítica general a la intervención de potencias externas en asuntos internos de otros países refleja una postura opuesta a la de Trump. La reunión entre Lula y Trump en la ONU fue un punto de discusión en la agenda de la Asamblea General, aunque no fue el foco principal del discurso del ex mandatario estadounidense.
La acusación de Trump contra México ha sido ampliamente discutida, con críticos que señalan que la situación del narcotráfico en el país es compleja y no puede atribuirse exclusivamente a un solo factor. A pesar de esto, el ex presidente insistió en su visión de que el gobierno mexicano no está haciendo suficiente para combatir los cárteles. Esta postura ha sido parte de su estrategia de comunicación durante su presidencia, buscando justificar políticas de seguridad más duras en Estados Unidos.




























