Hernán Barcos, delantero argentino del Sporting Cristal, se vio envuelto en una controversia tras un partido contra Alianza Lima. La modelo brasileña Ana Paula Consorte acusó a la esposa del jugador, Giuli Cunha, de haber enviado besos a Paolo Guerrero, delantero del equipo rival, durante el encuentro. La situación generó una tensión visible en las redes sociales y entre las personas involucradas.

Ana Paula Consorte, pareja de Paolo Guerrero, publicó una declaración en su cuenta de Instagram en la que cuestionó los gestos de Giuli Cunha durante el partido. Según la influencer, los movimientos de la esposa de Barcos podrían haber sido interpretados como coqueteos hacia su pareja. La situación se intensificó cuando Ana Paula se mostró sorprendida por la reacción de Giuli, quien, a su vez, denunció haber recibido amenazas tras las acusaciones.

Hernán Barcos, por su parte, se pronunció en una entrevista en la que defendió su postura y destacó la profesionalidad de su actitud durante el partido. Su entrenador, Pablo Guede, también se manifestó, indicando que no consideraba que hubiera una falta grave en el comportamiento de Barcos. Sin embargo, la polémica continúa, con comentarios en redes sociales que abordan tanto la situación personal como el contexto deportivo.

La situación refleja una tensión entre figuras públicas que se cruzaron en un contexto de rivalidad deportiva. Aunque no hay sanciones confirmadas, la controversia ha generado una discusión sobre el comportamiento en el campo y sus implicaciones fuera de él. La comunidad del fútbol peruano sigue de cerca el desarrollo de este caso, que combina aspectos personales y profesionales.