Ana Paula Consorte, pareja de Paolo Guerrero, envió un mensaje polémico a Hernán Barcos, esposo del delantero del Alianza Lima, cuestionando los supuestos besos que su esposa, Giuli Cunha, le habría dado a Guerrero durante un partido. El mensaje, publicado en redes sociales, generó controversia y fue borrado posteriormente por Consorte.
La esposa de Hernán Barcos, Giuli Cunha, respondió a la acusación revelando mensajes amenazantes que había recibido. Según fuentes locales, los mensajes incluían amenazas de violencia y seguimiento. Cunha afirmó que los mensajes eran resultado de la tensión generada por el conflicto.
El incidente surgió tras una publicación en la que Consorte preguntaba a Hernán Barcos por los supuestos besos de su esposa a Paolo Guerrero durante un partido entre Alianza Lima y Cristal. La publicación fue eliminada por Consorte, pero ya había generado reacciones en la comunidad.
La situación refleja un conflicto interpersonal que involucra a figuras públicas del fútbol peruano. La tensión entre las familias de Guerrero y Barcos ha sido tema de discusión en medios locales. Aunque no hay denuncias formales, la violencia verbal ha sido un factor destacado en la evolución del asunto.
El caso resalta la complejidad de las relaciones personales en el ámbito deportivo, donde los conflictos pueden escalar rápidamente. La reacción de Giuli Cunha y la decisión de Consorte de eliminar su publicación muestran la delicadeza del tema. La situación sigue siendo vigente, con posibles consecuencias legales y sociales.



















