Hernán Barcos, delantero del Sporting Cristal, tuvo un desacuerdo con Pablo Guede, entrenador de Alianza Lima, tras el partido que terminó con una victoria del equipo de Lima. El incidente ocurrió en la zona de los vestuarios, minutos después del final del encuentro. Según informes, Guede se acercó a Barcos y hubo un intercambio de palabras que se intensificó.

La situación se agravó cuando Guede intentó abrazar a Barcos, lo que generó una reacción de éste. Ambos se encontraron cara a cara, con gestos de desaprobación. Testigos presentes describieron el momento como tenso, aunque no hubo contacto físico. La discusión se centró en el desempeño del equipo y las decisiones tácticas del entrenador.

El partido, disputado en el estadio Alberto Gallardo, fue un duelo entre dos equipos históricamente enfrentados. Alianza Lima, que llevaba la ventaja en el marcador, sufrió una remontada del Sporting Cristal, que se adjudicó la victoria. La derrota fue un golpe para los hinchas de Alianza, lo que pudo haber influido en la tensión entre los protagonistas.

Pablo Guede, tras el partido, comentó que el empate era lo justo, pero reconoció que la derrota fue dura. Aunque no mencionó directamente el incidente con Barcos, su postura fue de calmar las aguas. Por su parte, Hernán Barcos, en declaraciones posteriores, no quiso profundizar en el tema, limitándose a decir que el desacuerdo era parte del fútbol.

Este tipo de situaciones, aunque comunes en el fútbol, generan preocupación entre los aficionados y la prensa, que busca mantener la disciplina en el deporte. La tensión entre jugadores y entrenadores puede afectar el clima del equipo y la dinámica del partido.