La portavoz del Departamento de Estado, Natalia Molano, negó que la reunión entre Donald Trump y Delcy Rodríguez otorgue legitimidad al gobierno venezolano. Molano explicó que el propósito del encuentro no es reconocer al gobierno actual, sino promover una democracia real en el país. Estados Unidos, según Molano, tiene inversiones en Venezuela y espera una elección democrática, aunque no ha establecido una fecha concreta para ello.

La reunión entre Trump y Delcy Rodríguez se produce en un contexto de tensión internacional. Mientras EE.UU. Rechaza cualquier legitimación al gobierno venezolano, otros líderes como Lula da Silva acusan a Estados Unidos de intervenir en asuntos internos del país. Lula sugirió que Delcy Rodríguez debería convocar elecciones nacionales para restablecer la soberanía venezolana.

En paralelo, EE.UU. Enfrenta críticas en la ONU tras ser tachado de "terrorista" por el presidente iraní. Durante la Asamblea General, el líder iraní respondió a las acusaciones de Trump, rechazando cualquier calificación negativa sobre su país. La tensión entre EE.UU. Y Irán se intensificó, con EE.UU. Abandonando la sala de reuniones tras la crítica.

La política exterior de EE.UU. Se ve afectada por múltiples desafíos, desde la situación en Venezuela hasta las relaciones con potencias como China y Irán. Marco Rubio destacó la importancia del diálogo entre EE.UU. Y China, pese a las discrepancias, lo que refleja la complejidad de las relaciones internacionales.