El ministro del Interior, César Astudillo, y el senador Iber Maraví se enfrentaron durante una sesión en el Congreso, lo que generó reacciones entre el oficialismo y la oposición. La discusión verbal entre ambos se centró en temas relacionados con la gestión del Congreso. Algunos legisladores solicitaron que se investigue el incidente, incluyendo la evaluación de la ética por parte de una comisión específica.
La tensión se agravó cuando el senador Iber Maraví interrumpió la intervención del ministro Astudillo, lo que provocó una reacción en cadena. La senadora Ruth Luque, perteneciente al partido Ahora Nación, denunció el trato prepotente hacia el Congreso. El partido Ahora Nación exigió a la presidenta Keiko Fujimori que rectifique su apoyo al ministro Astudillo, considerando que su postura fue inadmisible.
Este episodio se enmarca en un contexto de polarización política en el país. La reinstauración del Senado había sido prometida como un paso para fortalecer el Congreso, pero la sesión reveló una falta de madurez y control en la discusión parlamentaria. La situación refleja una creciente tensión entre las instituciones y el gobierno, con llamados a la rectitud y al respeto institucional.





















