El ministro del Interior, César Astudillo, fue acusado de trato prepotente hacia el Congreso durante una sesión de la Comisión de Constitución, lo que generó un enfrentamiento verbal con el senador Iber Maraví. La situación provocó reacciones en el oficialismo y la oposición, con algunos representantes que solicitan que la Comisión de Ética evalúe el incidente.

La discusión surgió durante una intervención del ministro Astudillo, cuando el senador Iber Maraví lo interrumpió con un tono desafiante. La tensión se elevó rápidamente, generando una confrontación verbal que fue observada por otros legisladores. La senadora Ruth Luque, del partido Ahora Nación, fue la primera en intervenir, pero su exposición fue interrumpida por el senador Maraví.

El partido Ahora Nación criticó públicamente a la presidenta Keiko Fujimori por su apoyo al ministro Astudillo, considerando que su postura validaba un trato indebido hacia el Congreso. La agrupación exigió que Fujimori rectifique su postura y pida respeto institucional.

Este incidente se suma a una serie de tensiones políticas en el Congreso, donde la presencia de un Senado renovado ha sido prometida como una herramienta para estabilizar la política peruana. Sin embargo, la sesión en cuestión mostró una falta de madurez y control en el debate, lo que ha generado críticas sobre la institucionalidad del Parlamento.

La situación refleja un clima de inestabilidad en el Congreso, donde las tensiones entre el Ejecutivo y el Legislativo se intensifican. La demanda de investigación surge como una respuesta a lo que se percibe como una falta de respeto institucional, un tema central en la agenda política peruana.