El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sugirió durante una entrevista que podría construir una piscina en lugar de la sala de prensa de la Casa Blanca. Esta propuesta surgió en medio de su continua crítica hacia los medios de comunicación, que ha caracterizado como enemigos del gobierno. La sala de prensa, ubicada en el edificio principal de la Casa Blanca, ha sido históricamente un espacio clave para las declaraciones oficiales del Ejecutivo.

Según informes, la propuesta de Trump fue hecha en respuesta a la negativa de los medios a permitirle acceder a ciertos espacios, como lo hizo con CNN. Esta situación ha generado tensión entre el mandatario y los periodistas, quienes han denunciado la falta de transparencia y el cierre de espacios de información. La sala de prensa actual data de 1970 y fue construida sobre una antigua piscina cubierta instalada por Franklin D. Roosevelt en 1933.

La idea de reemplazar el espacio con una piscina ha sido recibida con desaprobación por parte de varios sectores, incluyendo a periodistas y expertos en comunicación. Aunque no se ha confirmado que la propuesta sea viable, la sugerencia refleja la creciente confrontación entre Trump y los medios, que ha sido un tema recurrente durante su mandato.