El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, acusó a Estados Unidos y a Israel de ser terroristas durante un discurso en la Asamblea General de la ONU, en respuesta a las acusaciones formuladas por Donald Trump contra Irán. Esta confrontación se produjo tras el discurso de Trump, en el que el presidente estadounidense criticó la política iraní y acusó a su país de promover el terrorismo. Pezeshkian respondió directamente, tachando a EE.UU. De terroristas, lo que provocó la retirada de la delegación estadounidense de la sala de sesiones.

Mientras tanto, el presidente español, Pedro Sánchez, criticó el discurso de Trump como "muy ideológico" y "no respaldado por los hechos". Sánchez señaló que el discurso de Trump fue polémico y repleto de mentiras, especialmente en temas relacionados con Ceuta y la situación fronteriza. Además, el presidente sirio reafirmó su soberanía sobre los Altos del Golán, rechazando cualquier reconocimiento de Israel sobre esa zona, algo que Trump había intentado promover durante su mandato.

La tensión entre Estados Unidos y Irán se intensificó durante la reunión en la ONU, con Irán defendiendo su postura y EE.UU. Respondiendo con acusaciones de terrorismo. La situación refleja una creciente polarización en las relaciones internacionales, con Estados Unidos y Irán en posiciones opuestas. La comunidad internacional sigue de cerca cómo se desarrollan estos desacuerdos, que podrían tener implicaciones significativas en la política global.