La ciudad de Trujillo, en el norte de Perú, sigue sin contar con un sistema de drenaje pluvial adecuado diez años después de las devastadoras inundaciones de 2017. Ese año, más de 300 mil personas fueron afectadas en la provincia, lo que marcó un punto de inflexión en la gestión de riesgos climáticos en la región. A pesar de ello, la capital sigue sin tener un sistema que garantice la evacuación eficiente del agua en épocas de lluvia intensa.

Según el reporte, se han identificado 57 puntos críticos donde el agua se acumula y donde el riesgo de inundación es elevado. El proyecto de drenaje, que beneficiaría a más de 400 mil habitantes, se encuentra en fase de diseño. Aunque se espera que el sistema esté listo en los próximos años, la comunidad local sigue expuesta a las consecuencias de la falta de infraestructura adecuada.

La situación ha generado preocupación entre los residentes, quienes han llamado la atención sobre la necesidad de priorizar la inversión en infraestructura urbana. Mientras tanto, las autoridades locales continúan con estudios para definir el cronograma de implementación del proyecto.