El ministro de Transportes y Comunicaciones Rafael Rey ha presentado su renuncia irrevocable al gabinete ministerial tras apenas siete semanas en el cargo. En su carta, explicó que su estado de salud no le permite continuar ejerciendo el cargo y ofreció facilitar una transferencia ordenada. La decisión ha sido conocida por el Congreso y ha generado reacciones en el ámbito político.

El ministro de Salud, Luis Dyer, ha destacado el desempeño de Rafael Rey durante su gestión, calificándolo como un funcionario decente y honesto. Esta valoración se ha hecho en el contexto de la renuncia, que se produce en medio de debates sobre la gestión del Ministerio de Transportes y Comunicaciones. Aunque no se han detallado las razones específicas de la decisión, se ha mencionado la salud como factor clave.

La salida de Rafael Rey ha dejado en incertidumbre proyectos importantes, como la Nueva Carretera Central, que conectará Lima con Junín en menos de tres horas. El gobierno solo ha presupuestado 100 millones de dólares para estudios, mientras que se requieren 600 millones para iniciar las obras. Esta situación refleja desafíos financieros en la implementación de grandes proyectos públicos.

La renuncia de Rafael Rey marca un punto de inflexión en el gabinete actual, y su ausencia deja una vacante que aún no ha sido llenada. La reacción del Congreso ha sido de sorpresa, ya que se trata de la primera renuncia de un ministro en el gobierno de Fujimori. La situación sigue siendo vigente y podría tener implicaciones en la continuidad de políticas públicas clave.