Rafael Rey ha dejado el Ministerio de Transportes y Comunicaciones tras apenas dos meses en el cargo, anunciando su renuncia irrevocable por motivos de salud. En una carta al Consejo de Ministros, explicó que su estado no le permite continuar en el puesto y ofreció facilitar una transición ordenada. Su salida ha generado incertidumbre sobre el futuro de importantes proyectos, como la Nueva Carretera Central, que conectará Lima con Junín en menos de tres horas.

El gobierno solo ha presupuestado 100 millones de dólares para estudios, cuando se requieren 600 millones para iniciar las obras, incluyendo el túnel Pariachi. Esta falta de financiación ha dejado el proyecto en stand-by, pese a su importancia para la conectividad regional. La renuncia de Rey, la primera en el gabinete de Luis Galarreta, ha sido destacada por el ministro de Salud, Luis Dyer, quien elogió su desempeño durante su gestión.

Dyer, en declaraciones tras su salida del Congreso, resaltó la honestidad y el trabajo decente de Rey. Aunque la decisión fue sorpresiva, no se ha anunciado aún quién reemplazará al exministro. La situación refleja desafíos en la gestión pública y la estabilidad del gabinete. La incertidumbre persiste sobre el futuro de proyectos clave y la continuidad del liderazgo ministerial.