El 2 de noviembre, Tumbes fue azotada por lluvias extremas que provocaron inundaciones en calles y activaron quebradas. Según el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), el acumulado de precipitaciones alcanzó un máximo de 104,1 mm en 24 horas, lo que superó el umbral de alerta roja para el río Tumbes. Las aguas subieron por encima de los niveles normales, aislando a pobladores y generando acumulados de agua en las vías.
Militares y autoridades locales trabajaron para evacuar el agua acumulada en las calles. En la zona de Zarumilla, las lluvias intensas causaron inundaciones en varias viviendas, según informes de medios locales. Las quebradas, que son ríos secos en época de sequía, se activaron y generaron corrientes peligrosas. El Senamhi alertó que las lluvias podrían continuar en el norte del país, lo que podría agravar la situación.
Este fenómeno se atribuye al Fenómeno El Niño, que ha intensificado las precipitaciones en la región. En Tumbes, las lluvias han sido una realidad recurrente en los últimos días, pero la intensidad y la duración de esta tormenta han superado los registros históricos. La comunidad local se prepara para posibles emergencias, mientras las autoridades monitorean la situación con equipos especializados. La temporada de lluvias en la zona se extiende, lo que exige una vigilancia constante para evitar desastres mayores.

























