El Pentágono informó que Irán ha dañado "cientos" de instalaciones estadounidenses en Oriente Medio, según un informe del inspector general. Los ataques iraníes afectaron bases en Kuwait, Bahrein, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Irak, Omán y Jordania. Las estructuras dañadas incluyen edificios y otras infraestructuras críticas para la presencia militar estadounidense en la región.
Estados Unidos destacó recientemente el papel de Omán como mediador en la reducción de tensiones con Irán. El país árabe ha sido clave para mantener la navegación en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el comercio petrolero. Esta postura contrasta con la escalada de hostilidades entre Washington y Teherán, que ha incluido bloqueos y restricciones al diálogo de paz regional.
Además, Estados Unidos solicitó la confiscación de 61 millones de dólares en criptomonedas obtenidas por empresas chinas vinculadas a la venta de petróleo iraní. Las firmas mencionadas, Blessed Trust y Hexa Whale, utilizaron cuentas en la plataforma Binance para blanquear ganancias. Esta medida forma parte de las acciones contra la economía iraní en respuesta a las sanciones y la presión internacional.





























