La escasez de agua afecta a más del 88% de la población de Arequipa, según un informe de la Contraloría. La empresa Sedapar, responsable del suministro de agua en la región, enfrenta un déficit de cisternas, lo que limita su capacidad de almacenamiento. La situación se ha agravado en los últimos meses debido a la baja precipitación y la alta demanda.
La Contraloría ha observado el plan de gestión de Sedapar y ha señalado que la empresa no ha logrado mejorar la infraestructura necesaria para abastecer a toda la población. Los habitantes de Arequipa han reportado interrupciones frecuentes en el suministro de agua, especialmente en las zonas periféricas.
La escasez de agua en Arequipa no es un fenómeno nuevo. En los últimos años, la región ha enfrentado sequías recurrentes que han afectado tanto a la población como a la agricultura. La falta de inversión en sistemas de almacenamiento y distribución ha exacerbado la crisis. La situación exige una acción urgente para garantizar el acceso al agua potable para todos los ciudadanos.

























