Bolivia declaró el estado de emergencia nacional debido al impacto del fenómeno climatológico El Niño. El presidente Rodrigo Paz anunció la medida en respuesta a la sequía que afecta a nueve departamentos del país. La decisión permitirá movilizar más recursos económicos y equipos de rescate en zonas críticas del altiplano boliviano.

El fenómeno El Niño provocó una reducción significativa de las precipitaciones en la región. Las autoridades informaron que el nivel de los ríos y lagos ha caído por debajo de lo normal. Esto ha generado dificultades para el acceso al agua en comunidades rurales. Además, la sequía ha afectado la producción agrícola, especialmente en zonas de cultivo de cereales.

Este es el segundo año consecutivo en que El Niño causa sequías severas en Bolivia. En 2022, el país también enfrentó una crisis hídrica similar. La situación ha obligado a las autoridades a implementar medidas de conservación del agua y a buscar alternativas para garantizar el abastecimiento en las zonas más afectadas. La comunidad científica alerta sobre la necesidad de mejorar la gestión de recursos hídricos para enfrentar los efectos del cambio climático.