Un grave accidente ferroviario en Toledo, España, ha dejado 69 personas muertas y 53 heridos hospitalizados, según las últimas informaciones. La colisión entre dos trenes ocurrió en la estación de Urda, en la región de Castilla-La Mancha. Los equipos de emergencia continúan con las labores de búsqueda y rescate en la zona.

El primer ministro, Pedro Sánchez, ha prometido investigar a fondo las causas del accidente y reforzar las medidas de seguridad en los trenes. La Guardia Civil ha recibido 64 denuncias por desaparición, lo que indica que aún hay personas cuya paradero no se ha confirmado. Julieta Gallego, una atleta promesa de 24 años, murió en el incidente. Ella residía en Alemania pero se encontraba en España en ese momento.

La tragedia ha generado una fuerte reacción política. El sindicato CSIF ha exigido la dimisión del responsable de circulación de Adif, mientras que algunos dirigentes del Partido Socialista cuestionan su continuidad en el Ministerio de Transportes. La presidenta de la Asociación de Víctimas del Metro de València ha expresado su frustración, señalando que el responsable final suele ser el último en ser sancionado.

Además, el director del Colegio CEU San Pablo Sanchinarro, Carlos Ortiz, se encuentra entre los desaparecidos. Su situación actual aún no se ha confirmado. El incidente ha reavivado las preocupaciones sobre la seguridad en los sistemas ferroviarios españoles, especialmente tras el accidente en el metro de Valencia. La tragedia sigue siendo un punto de debate en el ámbito político y social.