El sábado 24 de octubre, la policía de Barcelona detuvo a 128 personas, de las cuales 72 eran menores de edad, tras disturbios y saqueos en la zona. Los agentes informaron de 15 heridos y daños a establecimientos comerciales.
La manifestación tuvo lugar en el centro de la ciudad, donde se registraron enfrentamientos entre grupos de personas y la policía. Varios establecimientos sufrieron daños materiales, incluyendo ventanas rotas y mercancías arrojadas al suelo. Según fuentes oficiales, los detenidos incluyen tanto adultos como adolescentes, aunque la mayoría son menores de edad.
Este incidente se produce en un contexto de tensión social en la región, donde han surgido protestas recurrentes por cuestiones económicas y de vivienda. En los días previos, se habían registrado manifestaciones en otras ciudades catalanas, lo que ha generado un aumento de la vigilancia policial. La situación sigue siendo objeto de investigación para determinar las causas exactas de los disturbios.



























